Qué regalar a alguien que le gusta el vino
Regalar una botella a alguien que le gusta el vino tiene un problema: probablemente ya tiene botellas, y probablemente sabe más que tú cuál quiere. El accesorio resuelve eso — se usa muchas veces y no compite con su criterio.
Esta guía está ordenada por presupuesto, que es como se decide de verdad.
Antes de elegir: dos preguntas
¿Cuánto sabe de vino? A alguien que recién empieza le sirve lo que resuelve un problema concreto (abrir, conservar, no manchar). A alguien que ya tiene todo hay que apuntarle a lo que no se compra solo: algo bonito, algo raro, algo caro para su gusto.
¿Es para la casa o para salir? Media tienda de accesorios es para la mesa; la otra media es para el picnic, la viña y el asado. Son dos regalos distintos.
Hasta $10.000
El tramo del amigo secreto y del detalle que acompaña a otra cosa.
- Un quitamanchas de vino. Poco glamoroso y el más agradecido de la lista: cualquiera que tome vino tinto ha arruinado algo. Existe en botella para la casa y en toallitas individuales para el bolso.
- Un set de tapones herméticos. Resuelve el problema más cotidiano — la media botella que sobró.
- Un cortacápsulas. Pequeño y barato; para quien abre seguido, deja un corte limpio en un segundo sin sacar la cuchilla del sacacorchos.

Entre $10.000 y $25.000
El tramo del regalo de cumpleaños que se nota.
- Un buen sacacorchos. Si la persona todavía usa el de alas que vino con la casa, un sacacorchos de dos tiempos de marca es un salto real. Se abre más fácil, no rompe corchos y dura años.
- Un porta copas de cuero. Para quien va a viñas, ferias o picnics: deja las manos libres. Es el regalo que la gente no sabía que quería.
- Una cubitera. Poco original y siempre bien recibida, sobre todo en verano.
- Un termómetro de vino. Para el que ya se preocupa de la temperatura pero la calcula a ojo.

Entre $25.000 y $60.000
El tramo del regalo importante: pareja, jefatura, suegros.
- Un set de varias piezas en caja. La ventaja del set es que cubre todo el ritual — abrir, airear, servir, conservar — y llega presentado. Es el regalo seguro cuando no sabes qué tiene la persona.
- Un decantador. Bonito sobre la mesa y útil de verdad con tintos de guarda.
- Un pack de copas. Con la advertencia de que hay que saber qué copas tiene: es el regalo que más se duplica.

Sobre $60.000
Aquí ya no estás regalando una herramienta, estás regalando una mejora en cómo esa persona toma vino.
- Un aireador de vidrio artesanal o un aireador eléctrico sin contacto. Para quien ya tiene decantador y quiere lo siguiente.
- Un pack sommelier completo. Varias piezas de buena calidad en una sola caja.
- Una cava de vino. El regalo de otra categoría — aniversario, jubilación, casa nueva. Empiezan alrededor de las 18 botellas.
Tres cosas que conviene no regalar
- Copas, si no sabes cuáles tiene. Es el regalo que más termina guardado en una caja arriba del clóset.
- Accesorios muy especializados a alguien que recién empieza. Un sacacorchos de láminas para vinos de guarda es un objeto precioso y completamente inútil para quien toma vino joven.
- Cualquier cosa con el nombre de la persona grabado. Reduce a cero la posibilidad de que lo regale a otro si no le gustó, que es una salida que conviene dejarle abierta.
Si tienes veinte minutos y no sabes qué elegir
Un pack en caja es la respuesta por defecto y no es una respuesta perezosa: cubre varias necesidades, se ve bien al entregarlo y funciona igual con alguien que recién empieza y con alguien que ya sabe.


